Unas palabras de Santa
El Sur de la Florida está en mi ruta.
Lo ha estado desde hace muchísimo tiempo. Conozco el camino a cada hogar de aquí — las casas frente al agua, los apartamentos allá en lo alto, las calles donde las flores de Nochebuena aparecen en noviembre y a nadie le molesta el calor. Aquí no hay muchas chimeneas. Para eso sirve la llave mágica.
Y les voy a decir algo cierto: espero esta parada todo el año. En el Polo Norte hace frío y está oscuro durante meses. Aquí el aire es tibio en Navidad, los renos pueden descansar las patas, y siempre hay alguien que deja las luces prendidas. Más abajo en esta página hay fotografías.
Cuando visito, me siento. Dejo que cada niño termine — aunque la lista sea larga, aunque los más pequeños pierdan el valor y empiecen de nuevo dos veces. Leo cuentos. Dirijo los villancicos, y me sé todas las estrofas. Recojo todas las cartas.
Y me quedo para las fotografías. Hasta el último primo.
Y si hay galletas, las voy a encontrar.
— Santa Claus